
A pesar de las apariciones en programas como Rebels y The Clone Wars que profundizaron en su historia de fondo, Darth Maul siempre se sintió distante para muchos fanáticos. Era claramente un villano, y además comprensivo, pero su importancia para la historia general no resonó del todo, incluso con su amplia participación en el mundo criminal de la galaxia. Eso cambió con el lanzamiento de Solo: A Star Wars Story, que mostró su inteligencia y crueldad y al mismo tiempo reveló una sorprendente profundidad emocional. La película lo convirtió en un personaje más identificable y eso es lo que la hace tan efectiva. Esta complejidad, combinada con sus astutos planes que finalmente tuvieron éxito en el episodio final de Solo, lo establece como uno de los villanos más convincentes y subestimados del universo de Star Wars.