
La película presenta a Joe Keery (de Stranger Things) brindando una actuación encantadora y tonta como Teacake, un hombre en libertad condicional que trabaja en el turno de noche en una antigua base militar convertida en almacén. Sin embargo, el guión le da a su personaje una historia de fondo predecible. Georgina Campbell (Bárbaro) interpreta a Naomi, su nueva compañera de trabajo, y aporta tanta energía e inteligencia al papel que resulta extraño verla atrapada trabajando en un turno de noche sin salida. Liam Neeson completa el trío principal como Quinn, un experto en bioterrorismo, ofreciendo una actuación que le resulta sencilla. Estos actores, junto con los exagerados efectos prácticos de la película (cabezas explosivas y muchos vómitos) son lo más destacado de esta comedia de terror. Si bien la película tiene buenas intenciones, no funciona del todo y, en última instancia, no es muy memorable.