La fórmula de acción real de Disney está a punto de afrontar su mayor prueba hasta el momento

El éxito de los remakes live-action de Disney, empezando por La Bella y la Bestia (2017), demostró una clara tendencia. A pesar de las preocupaciones sobre las imágenes CGI de la Bestia, la película recaudó más de 1.200 millones de dólares en todo el mundo, lo que demuestra que la nostalgia es un atractivo poderoso. El Rey León (2019) siguió un patrón similar: aunque los críticos debatieron sobre el aspecto realista pero algo inquietante de los animales, se convirtió en un gran éxito de taquilla. Estas películas demostraron que el público está dispuesto a volver a visitar historias queridas, incluso si las nuevas versiones no son dramáticamente diferentes de las originales.








