
Desde el principio, Jamie Dutton fue presentado como el miembro vulnerable de la familia Yellowstone: el hijo que deseaba desesperadamente complacer a todos pero parecía incapaz de soportar la presión. Mirando hacia atrás en la última temporada, está claro que Jamie no era en realidad un villano, sino más bien un conveniente chivo expiatorio. Los Dutton necesitaban a alguien a quien culpar para protegerse, y Jamie fue elegido. Este fue un gran paso en falso por parte de John, Beth y Kayce, y deja una sensación persistente de arrepentimiento incluso cuando el programa se expande con nuevos derivados.