
La ciencia ficción tradicional a menudo explora posibilidades con un simple “¿y si?” La ciencia ficción dura hace lo mismo, pero detalla meticulosamente cómo funcionaría realmente esa posibilidad, examinando todos los detalles prácticos, las consecuencias y los costos involucrados. Esto la convierte en una experiencia más reflexiva, compleja y duradera. Y actualmente, es increíblemente popular. Con preocupaciones sobre la inteligencia artificial, los sistemas económicos, el cambio climático y la sensación de que el mundo es impredecible, la ciencia ficción dura ha pasado de un interés especializado al género que se siente más arraigado en la realidad.