
Como fanático del género televisivo desde hace mucho tiempo, siempre me ha llamado la atención cómo los programas más memorables no temen mezclar las cosas. Piensa en La Dimensión Desconocida: no era sólo ciencia ficción, era terror y fantasía, todo en uno. Doctor Who ha hecho lo mismo, combinando a la perfección ciencia ficción con dramas históricos y elementos fantásticos durante seis décadas. Incluso Expediente X no se trataba sólo de extraterrestres; Fue una combinación única de ciencia ficción, trabajo policial, misterio y sustos genuinos. ¿Y quién hubiera pensado que un occidental podría trabajar en el espacio? ¡Firefly demostró que podía hacerlo! Lo que todos estos programas tienen en común es la voluntad de experimentar y, sinceramente, creo que esa es la clave para crear una televisión verdaderamente duradera. Cuando los creadores traspasan los límites y no tienen miedo de combinar géneros, ocurre la verdadera magia.