Milady Revival de Vitalik: ¿la máquina del mundo divino de Ethereum?

En el año de Nuestro Señor 2026, surgió una figura vestida no con una armadura, sino con píxeles: un Don Quijote digital: Vitalik Buterin, cocreador del ethereum, adoptó una vez más el rostro de Milady, esa enigmática musa del reino blockchain. Con un manifiesto más afilado que la guadaña de un siervo, proclamó el destino de Ethereum: convertirse en la “computadora mundial”, un faro para una Internet libre de la tiranía. 🤖

“¡Alegraos, mortales! ¡Milady regresa!” Declaró, sus palabras resonando a través de las estepas digitales. Sin embargo, ¿qué tipo de progreso pregonó este profeta? ¿Límites de gas más altos? ¿Un “recuento de gotas mayor”? (Uno se pregunta si el hombre ha visto alguna vez una oveja real.) ¡He aquí, el libro sagrado crece! Los zkEVM corren hacia el nirvana del rendimiento y, he aquí, Ethereum avanza hacia ser “un tipo de blockchain fundamentalmente nuevo y más poderoso”. 📈

La computadora mundial: ¿una quimera o un mandato divino?

¡Pero he aquí! Esta epístola no fue una fiesta de victoria. No, fue una jeremiada. “La red falla”, gritó Buterin, “¡sus promesas no se han cumplido!” Despreciaba a los cazadores de tendencias, a los escribas de memecoins, a los charlatanes que vendían “dólares simbólicos” como si fueran indulgencias. “No nos arrastremos ante la próxima narrativa viral”, tronó, “sino construyamos la computadora mundial: ¡un templo del código inmune a los piratas informáticos norcoreanos y los caprichos temperamentales de Cloudflare!” ⚔️

¿Qué es, por favor, esta “computadora mundial”? Una máquina que perdura cuando los desarrolladores desaparecen, que tararea serenamente si los servidores de Amazon entran en combustión a mediados del martes. ¡Imaginar! Aplicaciones incorruptas, sin censura, sin lo que sea, que sobreviven incluso si Kim Jong-un personalmente ataca la luna con DDoS. 🌕

“¡Descentralización!” rugió, golpeando a los herejes que se atreven a oponer la escalabilidad a la soberanía. “¡Que sea utilizable, pero descentralizado como las estrellas!” (Uno lo imagina regañando a un grupo de desarrolladores de clientes: “¡Su software es basura, arréglenlo!”) 👨‍💻

Para ello, los caballeros de Ethereum deben afilar todas las espadas: protocolo, privacidad e infraestructura. ¡No más excusas! “Tenemos las herramientas”, entonó, “pero ¿las usaremos?” Un llamado a las armas, o quizás un GitHub PR pasivo-agresivo. 🔧

En el momento de esta edición, ETH cotizaba a 3.030 dólares, una suma que podría comprar un Tesla o un simio NFT particularmente elegante. La elección, querido lector, es suya. 🐵

2026-01-02 10:37