La nueva película de terror de Corin Hardy, Whistle, tiene un contendiente temprano para la muerte más retorcida de 2026

¡Cuidado, vienen grandes spoilers! Si bien la idea básica detrás de Whistle no es del todo nueva, ofrece una nueva visión de las maldiciones sobrenaturales. La película, con el estilo de una clásica película de terror adolescente, se centra en un artefacto antiguo, un silbato mortuorio, que obliga a cualquiera que lo escuche a experimentar su propia muerte de primera mano.

Si escuchas el escalofriante silbido, una figura fantasmal que representa tu yo futuro (específicamente, cómo te verás cuando mueras) comenzará a cazarte. La criatura es un aterrador avance de tu destino; por ejemplo, un fumador podría ser perseguido por una versión de sí mismo en decadencia y afectada por el cáncer, y una mujer joven podría ser perseguida por su yo futuro, anciano y frágil. La película presenta este concepto único de una manera razonablemente efectiva.

Sin embargo, una muerte es particularmente impactante y espantosa. Aunque la película Whistle recibió críticas mixtas, la infame “escena del dormitorio” se considera una de las muertes en pantalla más creativamente perturbadoras de las películas de terror recientes.

Whistle muestra que alguien muere en un accidente automovilístico, sin el auto

Dean, un atleta típico entre el grupo de adolescentes que escuchó el silbato, aparece repetidamente conduciendo bajo los efectos del alcohol. Al igual que el destino de los otros personajes, su eventual muerte está fuertemente presagiada, y su conducción en estado de ebriedad sirve como una clara señal de advertencia.

Es relativamente sencillo representar a un fumador perseguido por una versión enfermiza y mayor de sí mismo. Sin embargo, mostrar las consecuencias de un accidente fatal por conducir en estado de ebriedad es mucho más difícil. El director Corin Hardy y su equipo lo lograron de manera efectiva en este caso, mostrando al personaje de Dean confrontado repentinamente por una versión espantosa y herida de sí mismo.

La escena realmente se intensifica cuando Hardy y su equipo representan las lesiones de Dean en un accidente automovilístico con detalle gráfico. Vemos a Dean suspendido en el aire, su cuerpo rompiéndose y retorciéndose de manera realista como si estuviera sometido a la inmensa fuerza de una colisión. Es una imagen sorprendentemente espantosa y poderosamente memorable.

La espantosa variedad de muertes le da a Whistle cierto potencial a largo plazo

Michael Gibson/IFC

No creo que Whistle tenga una gran proyección en los cines, lo que probablemente significa que no veremos una secuela, aunque el final definitivamente insinuaba que habrá más por venir. Pero, sinceramente, ¡espero que encuentre audiencia en streaming! La idea detrás de la película (personas que enfrentan su propia muerte) es muy convincente y hay mucho potencial para desarrollar ese concepto si logra convencer a los espectadores.

La película sólo muestra un número limitado de muertes causadas por el silbato maldito, y un par de personajes evitan hábilmente su destino fingiendo sus muertes y transmitiendo la maldición a otros. Si bien el accidente automovilístico fue destacado, la maldición ofrece infinitas posibilidades de muertes creativas y visualmente impactantes. Una secuela de Whistle podría ampliar la historia de fondo de la maldición y ofrecer un nuevo conjunto de formas memorables e inventivas para que se manifieste en la pantalla.

2026-02-07 07:28