André es un idiota Reseña: Documental cómico convierte el cáncer en una broma tonta

Sabes, he estado pensando en André Ricciardi, que se enfrenta a un cáncer colorrectal en etapa IV, y su enfoque es… único. Es como si lo tratara con la misma naturalidad que alguien podría usar cuando pierde el tiempo antes de un gran examen de historia. No se obsesiona con el resultado y, sinceramente, no ve el cáncer como algo separado de su vida cotidiana. Es fascinante. Incluso tomar sus medicamentos le parece más una sugerencia que una regla estricta. Si no tiene ganas de tomar potasio, simplemente… no lo hace. No es gran cosa. Sin embargo, he oído que él siempre hace tiempo para algo más, si entiendes lo que quiero decir. Definitivamente está marchando al ritmo de su propio tambor.

Como amante del cine, he estado pensando en cómo las diferentes películas abordan el tema de la muerte. Esta se siente realmente distinta de la película del año pasado sobre Andrea Gibson, Come See Me in the Good Light. La película de Gibson vio la muerte como una oportunidad para apreciar las pequeñas cosas y frenar, mientras que Ricciardi casi parece burlarse de su finalidad. Ambos cineastas, a su manera, buscaban significado en la vida cotidiana mientras contemplaban la muerte, pero tomaron caminos muy diferentes para llegar allí.

André es un idiota es refrescantemente honesto, si no tan único

La primera película de Tony Benna como director es conmovedora y celebra la vida, que es exactamente lo que él pretendía. La película sigue a Ricciardi, un ejecutivo de publicidad que, conscientemente, se enfrenta a su propia mortalidad. Lo que llama la atención es la representación realista y discreta del cáncer que hace la película, centrándose en los períodos, a menudo largos y frustrantes, de pruebas y espera. Ricciardi fue una persona verdaderamente especial que impactó positivamente a quienes lo rodeaban, y la película captura sutilmente ese impacto. Cuando simplemente observa, el documental ayuda a eliminar la vergüenza y el miedo que rodean un proceso que la mayoría de las personas experimentará de alguna forma.

Aunque la película pretende ser una mirada única y poco convencional a una persona inusual, André es un idiota no siempre deja claro su punto. Es extraño que Ricciardi comprara los pantalones de cuero de Kim Kardashian con la esperanza de clonarla, pero también lleva una vida bastante normal. Es un ejecutivo de marketing casado que conduce un Tesla y tiene dos hijas; no es exactamente el perfil de un rebelde de toda la vida.

Ricciardi es un narrador realmente atractivo y vale la pena ver su película de 87 minutos. Si bien su vida no se ha alejado dramáticamente de las típicas experiencias suburbanas, tiene historias interesantes que compartir. André es un idiota trata tanto de cómo Ricciardi afronta su salud como de una mirada sincera a una cuidadora dedicada: su esposa, Janice, que es igualmente convincente. Su historia de amor inusual y dulcemente romántica comenzó con una decisión impulsiva de ayudar a Janice a obtener una tarjeta de residencia, un viaje que incluso los llevó a El juego de los recién casados.

André no es tonto; es notablemente brillante. Lo que parece una tontería es en realidad su tendencia a ignorar las responsabilidades adultas convencionales. Su cáncer, por ejemplo, probablemente podría haberse prevenido si simplemente se hubiera sometido a una colonoscopia de rutina, cuando se recomienda para hombres de alrededor de 45 años. Gran parte de lo que la gente percibe como su “estupidez” ocurrió cuando era más joven, como una inquietante historia de la infancia que se muestra al comienzo de la película y que muchos espectadores encuentran inquietante.

La película avanza rápidamente y está llena de energía gracias a Ricciardi, aunque carece de la actitud juguetona y rebelde que él y sus allegados suelen mostrar. Como muchos documentales, se basa en entrevistas, momentos sinceros y un poco de animación divertida con arcilla similar a Celebrity Death Match. Es divertido, pero la información que ofrece sobre la vida de Ricciardi no es particularmente innovadora.

Llamar “manso” a André tampoco está del todo mal. Después de una difícil cita con el médico, le dice a Janice que necesitan enfrentar la realidad de la muerte, y hablar de ello es una manera de hacerlo. André lleva esto al extremo: hizo un documental completo sobre la muerte, dándole a su familia la oportunidad de llorar. También les dejó la película en sí, para que cuando quieran recordar su ‘tontería’, como él la llama, puedan verla y expresar su frustración. Es algo personal y quien lo entienda lo entenderá.

André es un idiotase estrena en cines el 6 de marzo de 2026.

2026-03-05 05:20