
En su misiva del 27 de diciembre, acertadamente titulada “Weekly Insight”, Taylor teje una narrativa tan intrincada como un drama chejoviano. Plantea que el capital, siempre inquieto, podría abandonar los estrictos confines de los mercados tradicionales por el canto de sirena de las criptomonedas. Si esto sucede, XRP, su “posición central”, podría emerger como la belleza de la pelota, disfrutando del brillo del lado positivo de un ciclo. Pero ¡ah, qué locura! Porque el optimismo de Taylor está ligado a una capitalización del mercado criptográfico de 10 billones de dólares, una cifra tan grandiosa como incierta. 🤑