La esperanza ilusoria del toro eterno de Bitcoin, una reflexión de Dostoevskian 😏
Cryptoquant, los adivinos de este caos digital, insisten en que el toro aún puede respirar, temblando pero vivo. Dos indicadores, dos cuervos de destino, colocan sus alas sobre el destino de Bitcoin. Mientras tanto, los comerciantes miopes, esos pequeños mortales que buscan ganancias rápidas, son como niños que se apresuran al fuego: obligados a quemarse los dedos y causar una corrección del mercado, como si el universo mismo se burlen de su locura.



