
El Departamento de Protección al Consumidor (DCP) de Connecticut, siempre atento a sus deberes, envió cartas a estas plataformas un miércoles, declarándolas culpables de “realizar juegos de azar en línea sin licencia, más específicamente apuestas deportivas”. ¡Ay, el escándalo! El comisionado Bryan Cafferelli, con semblante severo, proclamó: “Ninguna de estas entidades posee una licencia para ofrecer apuestas en nuestro estado, e incluso si la tuvieran, sus contratos violan muchas otras leyes y políticas estatales, incluida la oferta de apuestas a personas menores de 21 años”. ¡Tsk, tsk, qué imprudente! 🧐