En un modesto triunfo para el cumplimiento de blockchain, la Unidad de Delitos Financieros T3 (T3 FCU), con la gracia de un pingüino bien vestido, congeló 300 millones de dólares en fondos ilícitos de criptomonedas durante su primer año. Lanzada en septiembre de 2024 por el siempre ambicioso Tether, el trágicamente subestimado TRON y el misteriosamente llamado TRM Labs, esta iniciativa nació no para salvar al mundo, sino para limpiar las transacciones de monedas estables en la red TRON, donde, se supone, ocurren la mayoría de las transferencias de Tether (USDT). Conecta los intercambios y las empresas de blockchain directamente con las fuerzas del orden para responder en tiempo real a transacciones sospechosas, de manera muy similar a un lacayo victoriano que convoca al policía. ¿Su primer gran éxito? Binance, donde se congelaron 6 millones de dólares vinculados a una estafa de “carnicería de cerdos”. Un festín para los moralmente superiores, sin duda. 🐖