
Los astutos analistas proclaman que este rango gira en torno al sagrado Punto de Control (POC) -dun dun dun- cerca de 117.500 dólares, donde se han producido las operaciones más fervientes. A pesar de las repetidas salidas para liberarse, como un caballero pomposo que se lanza a la batalla solo para tropezar con su propia manguera, BTC ha vuelto a caer en esta jaula dorada cada vez. Es un mercado en perfecto equilibrio, dicen, esperando un catalizador, como si esperaran la llegada de algún místico deus ex machina. Sarcasmo a un lado, ¿quién sabe si ascenderá a los cielos o se sumergirá en el abismo? ¡Oh, el suspenso es tan insoportable como una mala tragedia! 😏