
La película se desarrolla en capítulos, comenzando con Gracie, una joven que se ha quedado en silencio después de la muerte de su padre. La familia lucha por conectarse, tanto por su dolor como por los desafíos de las diferentes culturas. La abuela de Gracie, una inmigrante china que solo habla mandarín, intenta ayudar a Gracie a sobrellevar la situación enseñándole oraciones tradicionales por los difuntos. Mientras tanto, la hermana de Gracie, Emily, es vietnamita y fue criada por padres blancos, lo que añade otra capa de desconexión. Esta dinámica familiar fragmentada se refleja en la narración de la película, que muestra los acontecimientos repetidamente desde el punto de vista de varios personajes.