La franquicia Walking Dead nunca se recuperó después de perder a este personaje

Andrew Lincoln decidió dejar su papel de Rick en The Walking Dead después de ocho temporadas porque quería estar con su familia en el Reino Unido y evitar largos periodos de rodaje en Atlanta. Sin embargo, el programa sufrió por su partida, ya que las relaciones entre los personajes no eran las mismas sin Rick, y su ausencia afectó tanto a la serie principal como a sus derivados.








