Los políticos estadounidenses discuten sobre los impuestos a las criptomonedas: ¿está en juego el nuevo drama familiar?

Al frente de este alegre grupo de bolígrafos está el republicano Mike Carey, un hombre cuyo tono sugiere que ya está harto de las “leyes onerosas” que obstaculizan a las almas valientes dispuestas a apostar sus fichas en el mar del capitalismo digital. Con toda la seriedad de un hombre que pide un abrigo más cálido, insiste en que un trato justo exige que dejemos de castigar a los apostadores honestos -aquellos que, como todos los demás, sólo quieren ver crecer su jardín digital- gravando las recompensas dos veces, como una cruel broma de geometría.







