
Como amante del cine de toda la vida, siempre me resulta fascinante recordar la historia de los Oscar. ¡Es increíble pensar que la primera ceremonia fue en 1929! Y a lo largo de todos esos años, sólo un pequeño puñado de actores (sólo nueve, en realidad) no se han molestado en presentarse cuando ganaron. Para mí, eso realmente habla de lo mucho que los Oscar son importantes para la mayoría de los artistas. Una nominación se siente como un gran logro y ¿una victoria? Bueno, eso se siente como alcanzar la cima absoluta de tu carrera. Pero ha habido algunas excepciones: actores que decidieron que tenían mejores cosas que hacer. Es una elección sorprendente, por supuesto, pero no disminuye en absoluto el increíble trabajo que han realizado.