
Millie, recientemente puesta en libertad condicional y sin ningún otro lugar adonde ir, está desesperada por encontrar un trabajo. Inesperadamente consigue un puesto como ama de llaves para la rica familia Winchester: Nina, Andrew y su hija Cecelia. Nina contrata a Millie rápidamente y ella se muda a la hermosa y grande casa de la familia. Al principio, las cosas van bien: Nina es amigable, Andrew es amable y Millie finalmente tiene estabilidad. Sin embargo, el comportamiento de Nina pronto se vuelve impredecible y hostil, lo que le impone a Millie exigencias contradictorias y la acusa falsamente de comportamiento inapropiado. La amabilidad de Andrew también da un giro extraño a medida que la salud mental de Nina empeora. A medida que Millie queda atrapada en el creciente caos de la familia, se da cuenta, demasiado tarde, de que algo mucho más oscuro se esconde debajo de su perfecto exterior.