La escena más triste de las chicas Gilmore todavía duele 18 años después

La tercera temporada de Gilmore Girls termina con una escena conmovedora: Lorelai está encantada y llora mientras su hija, Rory, logra una meta por la que ambos se esforzaron. Sin embargo, el momento no es puramente feliz; está teñido de tristeza, lo que lo convierte en una conclusión agridulce.






