Hace 17 años, Sobrenatural entró en su mejor era (y nunca miró hacia atrás)

Cuando Castiel llegó a la temporada 4, Supernatural pasó de ser un programa sobre historias de fantasmas locales a una historia mucho más amplia sobre el destino y la guerra entre el cielo y el infierno. Su presentación marcó un punto de inflexión, cambiando fundamentalmente el tono del programa. Mirando hacia atrás ahora, diecisiete años después, la llegada de Castiel parece una línea divisoria clara: hay una clara diferencia entre los episodios antes y después de la aparición de su personaje. El mundo del programa se expandió más allá de simples casos en pueblos pequeños hacia algo mucho más grande y complejo. Lo bueno de Supernatural es que nunca olvidó sus raíces: todavía presentaba cacerías de monstruos independientes, pero se basaba en ellas con historias más amplias. Este equilibrio entre episodios familiares e independientes y la trama general mantuvo a los espectadores interesados durante años.







