Cuando los peces gordos soberanos finalmente despierten, Bitcoin podría dispararse, o no 😏
Él también habla en serio. Sin rumores, sin trucos de marketing, sin tweets de “confía en mí, hermano”. Será mejor que sea un anuncio oficial, de buena fe y con sello de aprobación, algo que diga: “Sí, Estados Unidos, Canadá, Francia o quien sea, estamos comprando Bitcoin y lo estamos haciendo de forma legítima”. ¿Consíguelo? Legal. Porque la honestidad en las revelaciones gubernamentales es tan común como un unicornio en una subasta de ganado.








