
Loomer, siempre provocador, pinta un cuadro de intriga digno de las imaginaciones más oscuras de Dostoievski. “El mundo Trump”, declara, está asediado por una “sofisticada operación de influencia”, en la que los parientes de Bankman-Fried “coluden activamente con empresas oscuras” para conseguir un perdón. “¡Exponlo! ¡Apágalo!” llora, sus palabras resuenan a través de las catacumbas digitales. Porque, como nos recuerda con un guiño y un codazo, SBF fue el segundo mayor donante a los demócratas, sólo por detrás del mismísimo hombre del saco, George Soros. 🕵️♀️🤡