
El mapa de Hughes del par XRP/ETH parece un enfrentamiento occidental. El gráfico de 2 semanas cuenta la historia de dos rivales: XRP, el desvalido y ETH, el hábil chico de ciudad con un diente de oro. La nube Ichimoku, esa niebla humeante de incertidumbre, ha sido el escudo de ETH durante años. Pero ahora, los cascos de XRP se hunden en la tierra, presionando contra la cima de la nube como un minero arañando una veta de oro. En 0,00062, la última vela parpadea como una fogata en medio de una tormenta: brillante pero frágil. Si XRP mantiene esta línea, la nube se convierte en un piso, no en un techo. Si no, hay que volver al salón a tomar otro whisky y tomar una mala decisión.