
Como gran admirador de Breaking Bad, siempre encontré fascinante el descenso de Walter White al mundo de las drogas. El programa, creado por Vince Gilligan, se centra en un profesor de química de secundaria, interpretado brillantemente por Bryan Cranston, quien, después de un diagnóstico devastador, comienza a cocinar metanfetamina para asegurar el futuro de su familia. Lo realmente interesante es que una investigación científica reciente arroja luz sobre por qué tomó esas decisiones increíblemente difíciles, especialmente la decisión inicial de empezar a cocinar. Hace que el programa sea aún más convincente sabiendo que hay un poco de razonamiento del mundo real detrás de las acciones de Walt.