La lectura de PPI para agosto, que llegó a -0.1%, fue de hecho una deliciosa sorpresa para la economía estadounidense. Los analistas habían anticipado un aumento modesto de +0.3%, lo que hace que este sea un desarrollo verdaderamente positivo, lo que indica que las tarifas aún no habían ejercido su influencia completa. El jueves, todos los ojos recurren a la liberación del índice de precios al consumidor (CPI), donde el consenso también es para un aumento de +0.3% en agosto. Con la Reserva Federal preparada para considerar aumentar las tasas de interés la próxima semana, es crucial que esta cifra no exceda las expectativas, para que no cause revuelo en los mercados y, en consecuencia, en el tierno corazón de Bitcoin. Si el mercado sufre un informe de inflación negativo, es probable que Bitcoin también sienta el pellizco. Sin embargo, con la perspectiva de los recortes de tarifas en el horizonte, esta recesión puede ser solo un momento fugaz de angustia. 🌸