SOL: ¿A la Luna… o simplemente a la vuelta de la manzana? 🚀

El polvo digital ni siquiera se ha asentado, ¿comprende?, y estos… indicadores ya están susurrando un impulso alcista. Solana, ese fantasma fugaz del éter criptográfico, rozó brevemente la marca de los 135 dólares, un gesto tan efímero como una mirada robada. Ahora está asentado encima de él, como un viajero cansado que encuentra un trozo de tierra seca en medio de una avalancha de gente. Un anhelo de 140 dólares, dicen. Como si unos pocos decimales pudieran llenar el vacío.

  • Cambió, ya ves. Un temblor apenas perceptible en el vasto e indiferente paisaje del mercado. Por encima de $135, luego $138. Contra el… dólar. Ese símbolo omnipresente de limitación terrenal.
  • Este precio se sitúa por encima del promedio móvil simple de 100 horas. ¡Qué precisión! Uno se pregunta si los algoritmos sienten el peso de todo esto.
  • Lo llaman un “triángulo en contracción”. Una fantasía geométrica ideada por aquellos que creen que la realidad puede estar contenida en las líneas de un gráfico. A 138 dólares, por supuesto. Porque los números siempre deben tener un lugar donde estar.
  • Si supera los 140 dólares, las ganancias, naturalmente, se ampliarán. Como si estos tokens digitales tuvieran voluntad de conquista. 🙄

La ilusión del ascenso

Reflejaba los movimientos de Bitcoin y Ethereum, una pálida imitación. La pequeña subida de Solana por encima de los 130 dólares. No fue un rugido, sino más bien una tos educada. Luego, un fugaz vistazo a $142: un desafío momentáneo a la gravedad. Y como todas esas cosas, un deslizamiento, un retroceso, un humilde regreso al nivel de retroceso del 50% de Fib. ¡Qué drama!

Ahora se sitúa cómodamente por encima de los 138 dólares. Y ese promedio, ese movimiento de 100 horas…. El triángulo se asoma, una prisión de papel de expectativas. Uno sospecha que es una narrativa predeterminada vendida a quienes anhelan certeza en un mundo construido sobre la ilusión.

La resistencia acecha cerca de $140, una cabina de peaje digital. Luego $142. ¡Y, oh, la gran ambición de 145 dólares! Si se supera eso, se abre el camino hacia los 150 dólares. Luego, según se informa, 155 dólares. Por supuesto. ¿Por qué detenerse en un número razonable? Siempre debemos esforzarnos por… más. 🤷

¿El descenso inevitable?

¿Pero qué pasa si falla? ¿Qué pasa si la ilusión se resquebraja? ¿Si Solana no puede captar 142 dólares? Otro descenso, advierten. De vuelta a las comodidades de 138 dólares, la línea de tendencia, el retroceso de Fibonacci del 76,4%. (Como si los porcentajes tuvieran algún significado verdadero.) $136 ofrece algo de consuelo. Un respiro temporal del paso del tiempo.

Por debajo de 136 dólares… un precipicio. Hasta $130. Y luego, si todo lo demás falla, la larga y lenta caída a 120 dólares. Ese es el destino de todas las cosas, digitales o no. Una decadencia lenta e implacable.

Estos ‘indicadores técnicos’… Una peculiar obsesión. El MACD pierde ritmo. El RSI supera los 50. Detalles, todos los detalles. Como intentar trazar el curso de un sueño.

Soporte: $138, $136. Resistencia: $140, $142. Los números circulan sin ofrecer respuestas, sólo la ilusión de control.

2026-01-07 08:14